Transamerica, una película a modo de road movie que cuenta la historia de una metamorfosis, una persona que lucha por encontrarse a sí misma y en ese proceso se encuentra de lleno con un elemento inesperado del pasado que quiere dejar atrás para así convertirse, por fuera, en lo que siempre ha sentido que era en su interior.
Gigantesca la actuación de Felicity Huffman, una actriz que saltó a la fama por su papel de Lynette Scavo en la serie televisiva Mujeres desesperadas, que en esta ocasión se mete en la piel de un transexual transformando su voz para adaptarla a la de un hombre sometido a un tratamiento hormonal para llegar a ser una mujer. El viaje de este personaje incluye muchas aventuras y desventuras que vive al lado de una persona muy especial de su pasado. La película es un viaje emocional, lleno de talento tanto por parte de los actores como del propio guión, la construcción de personajes es realista, profunda y entrañable. Se puede hablar de ciertas similitudes con varias películas (Una historia verdadera o Thelma y Louise) aunque es innegable que esta cinta tiene su propio carácter y un encanto particular.
Se trata de una de las maravillas del cine independiente norteamericano que de vez en cuando nos encontramos en el cine de hoy. Una nueva joya para la corona.